economía solidaria, Reseñas de libros, Sin categoría, Sociología

Carro de combate

Consumir es un acto político.
Comentario del libro: Carro de Combate. Por: Rodrigo Rodríguez

Esta es la premisa con la que parte el libro carro de combate, libro que nació del trabajo colaborativo de reporteros independientes interesados en la manera en que se produce buena parte de los alimentos y artículos que consumimos.

Pero, Carro de Combate va más allá y cuestiona el modelo de desarrollo orientado al “crecimiento infinito” como si los recursos con los que cuenta el planeta lo fueran. El trabajo periodístico realizado es valiente y exhaustivo, ya que se enfrenta a los intereses de grandes empresas que suelen ser  muy  opacas en sus formas de operación y se ocultan terciarizando sus actividades.

Las consecuencias negativas de este modelo de producción y consumo suelen llamarse técnicamente externalidades, es decir, se presentan como fallas ocasionadas por factores externos al modelo, sin embargo, se busca poner en duda el mismo modelo de desarrollo elegido, el cual por supuesto beneficia a quienes detentan el poder económico y controlan las cadenas comerciales desde la producción, la distribución y el consumo.

El libro muestra cómo es que a las corporaciones desarrollan estrategias, que son apoyadas y suavizadas por el marketing, repiten prácticas similares a las de la esclavitud para mantener los bajos costos de producción, pero además señala como ejercen presión económica y política a productores y gobiernos  para favorecer y estimula el apetito insaciable de cosas materiales, algo a lo que Platón llamaba: Pleonexia, lo cual consideraba una enfermedad.

Los autores ( Laura Villadiego y Nazaret Castro), nos llevan a realizar un breve recorrido desde la década de los 30’s del siglo anterior, pasando por los años dorados del capitalismo (1945-1970) para llegar al momento actual del llamado neoliberalismo, con el fin de adentrarnos a conocer la lógica que guía el modelo de consumo actual.

Pero además de entender la problemática, el libro hace un aporte más y es el de mostrarnos las alternativas al consumo que hacen varias organizaciones alrededor del mundo. Nos despoja de la sensación de indefensión y muestra que es posible otro modelo de producción el cual tiene como principal motor el consumo consciente de quienes demandamos bienes y servicios.

Repitiendo lo que los autores argumentan en su libro “si el consumo es un acto político, la primera batalla es la de la información”.

Sigamos en contacto
Cómo puedo apoyar este proyecto
Estándar
Desarrollo Comunitario, Estudios psicosociales y psicoantropológicos, Psicología Social

¿Cómo crear una cooperativa de trabajo?

La economía solidaria y alternativa tiene entre sus expresiones más sólidas y con mayor historia sistematizada la figura de Cooperativa. Entre los tipos de cooperativas el más reconocido posiblemente sea La Cooperativa de trabajo, o como se nombra en la Ley General de Sociedades Cooperativas: Sociedades Cooperativas de Productores de bienes y/o Servicios.

Según datos de Worldwatch Institute se estima que aproximadamente 100 millones de personas pertenecientes a 96 países forman parte de una cooperativa (Institute 2012). Según datos del Censo Económico realizado en 2009 por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI 2009), al cierre del 2008 había 9,767 cooperativas en México que dieron empleo a 182,928 personas (INEGI 2009).

La ley citada anteriormente menciona que una

“sociedad cooperativa es una forma de organización social integrada por personas físicas con base en intereses comunes y en los principios de solidaridad, esfuerzo propio y ayuda mutua, con el propósito de satisfacer necesidades individuales y colectivas, a través de la realización de actividades económicas de producción, distribución y consumo de bienes y servicios”. (Diputados 1994).

 

Las sociedades cooperativas deben observar en su funcionamiento:

I.- Libertad de asociación y retiro voluntario de los socios;

II.- Administración democrática;

III.- Limitación de intereses a algunas aportaciones de los socios si así se pactara;

IV.- Distribución de los rendimientos en proporción a la participación de los socios;

V.- Fomento de la educación cooperativa y de la educación en la economía solidaria;

VI.- Participación en la integración cooperativa;

VII.- Respeto al derecho individual de los socios de pertenecer a cualquier partido político o asociación religiosa, y

VIII.- Promoción de la cultura ecológica.

L’apòstrof, sccl., muestra un esfuerzo de sistematización para poder poner en marcha una cooperativa en España. Para el caso de México es imprescindible observar lo que dispone la Ley General de Sociedades Cooperativas, y el Consejo Superior Cooperativo que es el órgano representante del Movimiento Cooperativo Nacional.

A manera de acercamiento presentamos una versión que nos da idea de la posibilidad de integrar una cooperativa de trabajo, basado en lo que propone (L’apòstrof 2007).

  1. Conocernos bien, conocer a fondo las motivaciones que nos llevan a formar una cooperativa, compartir expectativas de futuro a corto, mediano y largo plazo.
  2. Elaborar un plan de negocios, la cooperativa igual que cualquier otro emprendimiento necesita una estrategia clara para incorporarse al mercado, aun cuando entendemos que su base económica no está a la par de la empresa capitalista tradicional, pero el mercado al que se sumará o enfrentará tiene sus propias exigencias. Uno de los mayores retos de la cualquier emprendimiento es su organización social y capacidad de operación.
  3. Escoger el nombre y registrarse, una cooperativa de este tipo debe tener al menos cinco integrantes y debe registrarse previamente ante notario y ante las autoridades que en la legislación le solicite.
  4. Configurar los estatutos sociales, estos deben votarse en asamblea y registrarse en el acta constitutiva.
  5. Acudir ante notario público, y cuidar todos los aspectos legales, para lo cual siempre es recomendable asistirse de un abogado o asesorarse con una unión de cooperativas, confederación de cooperativas o experto en el tema.
  6. Registrarse ante el Registro Público de comercio, insistimos con apoyo de un experto en el tema.

Es importante tener en claro que la conformación de la cooperativa no será el mayor reto, sino su gestión. En México hay ejemplos claros de cooperativas exitosas y todas tienen programas destinados a la educación cooperativa, ya que es parte de obligación legal y moral.

La cooperativa es una forma de figura jurídica y al optar por ésta debe haber una consciencia plena del por qué de su elección.

Estas pensando en formar una cooperativa, infórmate al respecto es tu derecho y oportunidad.

Para consultar:

http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/143.pdf

http://www.cosucoop.org.mx/

http://ica.coop/es/

 

Sigamos en contacto

Sigamos en contacto

COMIENSA Comunidades Integradas. Enlace, Servicios y Asesoría.

COMIENSA Comunidades Integradas. Enlace, Servicios y Asesoría.

 

 

 

 

 

Referencias:

Diputados, C. d. (1994). Ley General de Sociedades Cooperativas. DOF 13-08-2009. C. d. D. d. H. C. d. l. Unión. México, DF., Diario Oficial de la Federación.

INEGI (2009). Atlás de los censos económicos 2009. I. N. d. E. y. Geografía. Mexico.

Institute, W. (2012). “Emerging Co-operatives.” Retrieved 13 mayo 2015, 2015, from http://vitalsigns.worldwatch.org/vs-trend/emerging-co-operatives.

L’apòstrof, s. (2007). ¿Cómo crear una cooperativa de trabajo? ¡Participación! Una caja de herramientas para la economía solidaria. C. Nordan. Barcelona, España, Nordan, Comunidad: 27- 42.

Estándar
Desarrollo Comunitario, Estudios psicosociales y psicoantropológicos, Psicología, Psicología Social

La re individualización laboral como vanagloria del free lance

Posiblemente y si perteneces al grueso de la población, la “calidad de vida” de tus padres

fue mejor que la de tus abuelos, y la tuya mejor que la de tus padres, pero tal vez ahora dudes que la de tus hijos será mejor. Es decir, les espera un futuro más incierto.

Y es que hace un par de décadas aun podíamos pensar en una movilidad social ascendente, de tal manera que lo esperado era que haciéndote de las condiciones de un empleo estable y un grado escolar mayor, podías tener conquistas laborales en lo personal que te ayudarían a avanzar en la escala social. Sin embargo la movilidad social, cada vez es más complicada o incluso lleva a un declive, un descenso en lugar de llegar a mejores puertos.

Una condición puede ser utilizada para pensar en este cambio en la percepción de posibilidades para la escalada social: La condición laboral.

Y es que existen grandes diferencias en la condición laboral actual y la propia de los años 70’s- 80’s, donde la el contrato individual del trabajador era la excepción y en cambio el contrato colectivo favorecía la adquisición y conservación de derechos laborales, y en ellos los derechos sociales.

En la medida que una persona lograba insertase en la vida laboral y ésta inserción se hacía bajo la protección de un contrato colectivo, se cobraba fuerza para la exigencia de derechos tales como el seguro social, el fondo de vivienda, la jornada laboral fija, y otros tantos derechos que hoy parecen estar en extinción.

La presencia de un actor social colectivo que podía mediar y presionar a empleadores y empleados, facilitó que un par de generaciones crecieran incluso con el discurso moderno de ser sujetos de derechos. Y en efecto lo eran, y en efecto los derechos sociales son producto de la modernidad propia del capitalismo industrial, cuando los actores sociales logran figuras fuertes como la del sindicato, que aun con sus negras historias, lograba la interlocución y la negociación.

En lo que ahora han llamado el capitalismo postindustrial (Castel, 2010), nos encontramos de frente con una nueva estrategia capitalista: la re individualización de los sujetos.

En la medida que se debilitan los colectivos, el individuo queda a expensas de un contrato particular entre empleado y empleador (en el mejor de los casos que existe un contrato). El individuo deja de ser llamado trabajador, para ser “operador” o “socio”, con lo cual asume tareas concretas que tienen inicio y fin, y/o un riesgo compartido con el dueño del capital, sin que comparta los beneficios de los dividendos.

El nuevo esquema obliga a que cada individuo se haga cargo de su trayectoria profesional, que se gestione un currículo laboral, el cual debe presentar en todo momento para demostrar que tiene habilidades para trabajar por proyecto, para reinventarse y reciclarse al fin de cada proyecto, para enfrentar la adversidad de la incertidumbre laboral. Un modelo de trabajo del que se le dice al nuevo individuo que debe estar orgulloso, un modelo gerencial, en el cual para conseguir mejor posición social debe asumir el riesgo de renunciar a los derechos laborales y con ellos a posibilidad del ejercicio de los derechos sociales.

Las nuevas generación lo asumen e incluso se vanagloria la figura del free lance, la “proyectitis”. La llamada flexibilidad laboral.

Ante la presencia de nuevas figuras de trabajo no debe perderse de vista que estamos ante una construcción histórica, que ha dejado de pensar en los desocupados del mañana, debido a la edad y de la disminución de la fuerza de trabajo impulsada a través del retraso o la renuncia a constituir familias para priorizar la formación escolar, arriesgar ante la falta de certeza laboral o sencillamente por asumir, que la re individualización no es producto de una construcción histórica, es decir una condición que no es dada de por sí, sino que, reitero, es una condición en construcción.

 

 

Castel, R. (2010). Prefacio. Una gran transformación El ascenso de las incertidumbres. Trabajo, protecciónes, estatutos del individuo. (pp. 15- 55). Buenos Aires, Argentina.: Fondo de cultura económica de Argentina.

 

Estándar
Desarrollo Comunitario, Estudios psicosociales y psicoantropológicos, Psicología Social

¿Desarrollo alternativo o Alternativas al desarrollo ?

Cuando hablamos de desarrollo es frecuente pensar en crecimiento de las condiciones económicas. Esto no es azaroso ya que la noción de desarrollo se asocia a la de crecimiento, sin embargo no son sinónimos.

El crecimiento implica una relación lineal, donde cambiarán las característica cuantitativas de una situación o cosa, implica que las modificaciones no serán substánciales pero si perceptibles en el paso del tiempo. Más aún la idea de crecimiento hace pensar que sólo es cuestión de tiempo para alcanzar el estado deseado.

Por otra parte el desarrollo tiene implicaciones cualitativas, de tal manera que lo que encontramos al otro lado del proceso no es necesariamente lo mismo que ha iniciado, sino que puede ser incluso una transformación radical. Así que el énfasis no está en la meta sino en el trascurrir del proceso.

Lo que mantienen un común estos términos y una de las razones por las cuales se confunde o se manipula tergiversándolo, es que hablamos de procesos, es decir de situación que podemos identificar un estado actual y etapas que lo llevan a un estado final. Aquí hay que tener cuidado ya que el término “proceso” es también uno de los favoritos al momento de encontrar muletillas para evitar dar mayores explicaciones.

Por esta razón en es que algunos autores evitan hablar de desarrollo alternativo cuando hablan con referencia a la economía y prefieren hablar de alternativas al desarrollo. Según lo explica Boaventura De Sousa Santos (Boaventura, 2001), existen dos ejemplos: El desarrollo sustentable y el Ecofeminisno.

El desarrollo sustentable llama la atención a la contradicción que guardan estos términos, ya que la manera en que se usan actualmente hacen pensar en crecimiento y no es desarrollo, es decir, que hablan de uso de recursos por la misma vía de siempre solo que de manera racional, lo cual no puede mantenerse en el tiempo. No tiene una transformación substancial.

Por su parte el Ecofeminismo, insiste en que no se trata solamente de incorporar a las mujeres a la manera capitalista y patriarcal de producción, sino que en lugar de hablar de “incorporación” se debería hablar de “recuperación” de formas de entender el mundo que fueron marginadas.

Lo que hay de fondo en estas discusiones, es que tocan de manera profunda la vida cotidiana. Podemos hablar de lo “terrible” de la acumulación, pero optar por un estilo de vida que busque satisfacción en formas no económicas ya es algo mucho más complicado.

Esto puede llevarse a otros ámbitos no necesariamente económicos, por ejemplo, la alimentación. Lo importante no es comer más, sino nutrirse mejor. Lo importante no sería producir más, sino hacerlo cualitativamente más sano. Si habláramos de empleo, podríamos pensar que no queremos solo más trabajos, sino que queremos que estos aporten mejores condiciones y seguridad para el empleado.

En resumidas cuentas, para alcanzar ese estado distinto al actual de las cosas, al que llamamos Desarrollo, es menester realizar acciones cualitativamente diferentes.

Un llamado a pensar- actuar considerando las alternativas a lo que nos han enseñado. Es decir, desaprender y reaprender.

 

Mtro. Rodrigo Rguez

 

Para consultar:

Boaventura, D. S. S. (2001). Producir para vivir. Los caminos de la producción no capitalista. (Primera en español ed.). México, DF: Fondo de Cultura Económica.

 

COMIENSA Comunidades Integradas. Enlace, Servicios y Asesoría.

COMIENSA Comunidades Integradas. Enlace, Servicios y Asesoría.

Sigamos en contacto

Sigamos en contacto

Estándar
Desarrollo Comunitario, Estudios psicosociales y psicoantropológicos, Psicología, Psicología Social, Ruralidad

De José y María a “Joseph and Mary”. Las intervenciones culturalmente apropiadas.

Wixarikas en el norte de Jalisco

“Vamos a ver como civilizamos a esas familias”, esa fue la frase que mencionó una persona con buenas intenciones al referirse a la intervención con un grupo de familias wixaritari (también llamados huicholes).

Además de sentir molestia por escucharlo, me di cuenta que no consideraba un aspecto fundamental de la intervención: la planificación debe ser culturalmente apropiada y no solo una traducción forzada(Marín, 1996).

En México y otros países tenemos no solamente a un tipo de mexicano, sino una variedad de mexicanos, en un solo estado de la republica podemos encontrar vasta variedad de grupos étnicos y contextos, que demandan cada uno comprensión de las cualidades específicas en que un fenómeno social se presenta.

Pero ¿cuál es la metodología de intervención que utilizamos y cuál es la teoría que lo sustenta?, la verdad es que aun mucha de esta sigue siendo eurocéntrica. No, no es que de entrada esté mal tener un punto de referencia, de hecho es necesario, lo que está mal es pensar que la sola “adaptación de las técnicas” da como resultado conseguir buenos resultados.

En el caso de la psicología social además del eurocentrismo encontramos que la intervención social tiene un origen en América del Norte, especialmente en los Estados Unidos. Gran parte de los aportes latinoamericanos son disminuidos o simplemente desconocidos. Un ejemplo de lo anterior es el uso del barbarismo “empoderamiento”, como traducción del anglicismo “empowerment”, los psicólogos latinoamericanos y en general en las ciencias sociales lo hemos adoptado sin considerar, como lo critica la psicóloga social venezolana Maritza Montero, que varias de las acciones contenidas en el concepto se realizan en Latinoamérica desde hace más de tres décadas(Montero, 2004).

Niñas wixaritari

Niñas wixaritari

El resultado de esto es que las intervenciones que no tienen un diseño culturalmente apropiado, solo logran dilapidar esfuerzos y recursos, otorgando pobres resultados.

Ejemplos de esto lo podemos encontrar en campañas dirigidas a fortalecer la familia (tradicional) en grupos étnicos con prácticas culturales distintas. Otro ejemplo, es el diseño e implementación de campañas para prevenir en alcoholismo en jóvenes, utilizando un lenguaje y código de comunicación adultocéntrico. Un ejemplo más es la puesta en marcha de programas para atender a las mujeres sin considera el rol de poder que tienen dentro de un núcleo familiar y social en concreto.

Es decir, las buenas intenciones no bastan, y las malas traducciones estorban.

Saludos!

Rodrigo Rodriguez

Sigamos en contacto

Sigamos en contacto

 

 

 

 

 

 

 

Bibligrafía

Marín, G. (1996). Consideraciones necesarias en el diseño de intervenciones culturalmente apropiadas en la promoción de la salud. In C. San Juan Guillen (Ed.), Intervención psicosocial (Primera ed., pp. 36- 45). Barcelona, España-: Anthropos.

Montero, M. (2004). El fortalecimiento en la comunidad, sus dificultades y alcances. Psychosocial Intervention, 13 No. 1, 5-19.

Estándar
Bitacora del huerto urbano, Ecotecnologías

Brócoli. 11 de febrero 2015. 50 días después del trasplante

50 días después del trasplante.

Foto: Rodrigo Rguez

Brócoli a los 50 días de trasplante. Foto: Rodrigo Rguez.

Han pasado 50 días desde el trasplante del brócoli.

Hasta ahora se han sustituido dos plantas, ya que las anteriores murieron en el intervalo, al parecer pisadas por algún animal callejero (les recuerdo que no está al interior de una propiedad sino en un espacio recuperado).

En un principio se sembraron 25 brócolis, ahora después de reponer los perdidos volvemos a tener esa cantidad pero dos de ellas tienen una semana de trasplante.

Foto: Rodrigo Rguez

Dos camas de cultivo: Brócoli. Foto: Rodrigo Rguez

Tenemos dos camas de trasplante en la primera se ha dejado crecer algunos jitomates y lechugas, que han surgido de la composta, en la segunda se ha mantenido “limpia” respetando que exista únicamente el brócoli.

 

El riego lo estamos haciendo cada tercer día, esperando que sea constante este intervalo, para evitar la falta de humedad y una floración precipitada.

El día de hoy (11 febrero 2015) tenemos una sensación térmica de 27°C, y una humedad del 44%.

En un principio esperamos cosechar en 90 días, por lo que faltan 40 para que esta proyección culmine.

Saludos!

Rodrigo Rguez

 

@roldrigo

@comiensaenred

Facebook comiensa

Perfil en linkedin

Estándar
Desarrollo Comunitario, Estudios psicosociales y psicoantropológicos, Psicología Social, Ruralidad

Intervención psicosocial (parte 3): La doble aproximación desde la psicología social

Por: Mtro. Rodrigo Rguez.

La identificación de recursosCuando miramos con atención los problemas sociales podemos dar cuenta de varias de las causas que los mantienen, ya sea porque las inferimos (generamos hipótesis) o porque observamos cada una de sus aristas (análisis).

Cualquiera que sea la forma crítica en que nos acercamos a los problemas sociales, se puede partir de la premisa “si quieres saber de algo, intenta cambiarlo” y efectivamente al momento de pretender generar un cambio salta de manera evidente que todo problema social es multicausal. No existe una relación del tipo “uno a uno” si no que cada problema se forma y preserva por varios actores y factores de diverso índole.

Aquí una de las primeras decisiones a tomar: ¿en qué nivel de objetivos se plantea la intervención? Existen diversas técnicas para determinar un problema, los objetivos y metas a los cuales enfocarse, por ejemplo, el árbol de problemas, lluvia de ideas, análisis de causas y consecuencias o diagrama de pescado, los cinco por qué, entre otras. Lo principal en el uso de estas técnicas es ayudar a clarificar en que punto en específico se tendrá incidencia de manera realista. Si bien los grandes objetivos tienden a la utopía, el alcanzar metas concretas tiene efectos positivos en quienes intervienen reforzando las conductas tendientes al cambio social.

Ahora bien, la doble aproximación, desde el punto de vista de César San Juan, implica tener un acercamiento al problema desde el “poder vertical” (política social e instituciones), y desde el poder horizontal (individuos y organizaciones sociales). Es decir, en primera instancia reconocer el poder, margen de acción y responsabilidad tanto del Estado como de las iniciativas sociales.

Identificar recursos políticos y recursos comunitarios.

Este autor hace un llamado de atención para no perder de vista estos recursos, ya que dejar todo en manos del Estado alienta la desmovilización social y por tanto convierte a la persona en un ser pasivo que espera soluciones “desde arriba” y alienta la visión de soluciones individuales a problemas que son comunes.

Cuidado ante la afirmación “¡habla por ti!”, cuando el problema es compartido, a la postre te dejará sin voz, ni voto.

Por otra lado dejar las soluciones solo en manos de la organización social será tomar responsabilidades que apelan a la disolución del papel del Estado, lo cual fortalece el poder las corporaciones y de los poderes fácticos, de nuevo, dejando sin voz a las personas.

La intervención psicosocial busca entonces la redistribución de los recursos, tanto organizativos, humanos, materiales y por supuesto económicos.

Identifiquemos recursos, todas las personas y todas las organizaciones los tienen, no mirarlos es pensarse como desvalidos o menores que deben ser tutorados desde el exterior.

@roldrigo

@comiensaenred

Facebook: comiensa

Linkedin

Bibliografía

César, S. J. (1996). Intervención psicosocial: Del individuo a la comunidad Intervención pscosocial. Elementos de programación y evalución socialmente eficaces. (Primera ed., pp. 29- 35). Barcelona, España: Anthropos.

Puedes consultar en estos links, las entregas anteriores relacionadas con este tema:

Parte uno; y

Parte dos

Estándar