Desarrollo Comunitario, Estudios psicosociales y psicoantropológicos, Psicología Social, Ruralidad

Intervención psicosocial (parte 3): La doble aproximación desde la psicología social

Por: Mtro. Rodrigo Rguez.

La identificación de recursosCuando miramos con atención los problemas sociales podemos dar cuenta de varias de las causas que los mantienen, ya sea porque las inferimos (generamos hipótesis) o porque observamos cada una de sus aristas (análisis).

Cualquiera que sea la forma crítica en que nos acercamos a los problemas sociales, se puede partir de la premisa “si quieres saber de algo, intenta cambiarlo” y efectivamente al momento de pretender generar un cambio salta de manera evidente que todo problema social es multicausal. No existe una relación del tipo “uno a uno” si no que cada problema se forma y preserva por varios actores y factores de diverso índole.

Aquí una de las primeras decisiones a tomar: ¿en qué nivel de objetivos se plantea la intervención? Existen diversas técnicas para determinar un problema, los objetivos y metas a los cuales enfocarse, por ejemplo, el árbol de problemas, lluvia de ideas, análisis de causas y consecuencias o diagrama de pescado, los cinco por qué, entre otras. Lo principal en el uso de estas técnicas es ayudar a clarificar en que punto en específico se tendrá incidencia de manera realista. Si bien los grandes objetivos tienden a la utopía, el alcanzar metas concretas tiene efectos positivos en quienes intervienen reforzando las conductas tendientes al cambio social.

Ahora bien, la doble aproximación, desde el punto de vista de César San Juan, implica tener un acercamiento al problema desde el “poder vertical” (política social e instituciones), y desde el poder horizontal (individuos y organizaciones sociales). Es decir, en primera instancia reconocer el poder, margen de acción y responsabilidad tanto del Estado como de las iniciativas sociales.

Identificar recursos políticos y recursos comunitarios.

Este autor hace un llamado de atención para no perder de vista estos recursos, ya que dejar todo en manos del Estado alienta la desmovilización social y por tanto convierte a la persona en un ser pasivo que espera soluciones “desde arriba” y alienta la visión de soluciones individuales a problemas que son comunes.

Cuidado ante la afirmación “¡habla por ti!”, cuando el problema es compartido, a la postre te dejará sin voz, ni voto.

Por otra lado dejar las soluciones solo en manos de la organización social será tomar responsabilidades que apelan a la disolución del papel del Estado, lo cual fortalece el poder las corporaciones y de los poderes fácticos, de nuevo, dejando sin voz a las personas.

La intervención psicosocial busca entonces la redistribución de los recursos, tanto organizativos, humanos, materiales y por supuesto económicos.

Identifiquemos recursos, todas las personas y todas las organizaciones los tienen, no mirarlos es pensarse como desvalidos o menores que deben ser tutorados desde el exterior.

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Bibliografía

César, S. J. (1996). Intervención psicosocial: Del individuo a la comunidad Intervención pscosocial. Elementos de programación y evalución socialmente eficaces. (Primera ed., pp. 29- 35). Barcelona, España: Anthropos.

Puedes consultar en estos links, las entregas anteriores relacionadas con este tema:

Parte uno; y

Parte dos

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Intervención psicosocial. (Parte 2) Para qué actuamos en red

Por: Mtro. Rodrigo Rguez.

 

Imagen tomada de http://www.kasperu.com/courses/BG031/I/default.htm con fines ilustrativos

Imagen tomada de http://www.kasperu.com/courses/BG031/I/default.htm con fines ilustrativos

En la entrega anterior mencionamos que la intervención psicosocial se encuentra precisamente en el lindero que une la visión sociológica y la psicológica de algún fenómeno, por tanto la mayoría de las intervenciones toman el grupo como referencia. Los grupos a los que apela este tipo de abordaje son en su mayoría grupos naturales, como comunidades o barrios enteros, grupo unidos por características particulares, marginados, grupos étnicos, entre otros.

Sin embargo, es necesario resaltar que trabajar con grupos no es en sí mismo hacer intervención psicosocial. El riesgo implícito está en mirar al grupo como única referencia y por tanto caer en explicaciones de dinámica grupal (importante y necesaria sin duda), pero que en repetidas ocasiones convierte la célula en el todo.

Por ejemplo, si nos planteamos la intervención en una cooperativa de pescadores ubicada en el municipio “X” y sólo nos explicamos la dinámica de la cooperativa en si misma sin mirar sus relaciones hacia el exterior, tendremos la posibilidad de intervenir en la dinámica de la cooperativa pero descuidaremos su incidencia en el contexto, y perderemos de vista como es que el contexto o fuerzas exógenas impactan en la cooperativa.

Varias de las intervenciones entonces son criticadas como psicologistas y desvían su atención de los problemas sociales económicos y políticos a los individuales tratando de dar explicaciones de tipo endógeno a los fenómenos que en ellos se presenta.

La intervención desde este enfoque, debe mirar a la red en la que está inserta el grupo de referencia o el grupo con el que se interviene. Mirar la red a la que se pertenece ayuda dilucidar el nivel en que se tendrá incidencia directa y la estructura que pretende afectarse (ya sea positiva o negativamente) como resultado.

Más aun, el papel de psicólogo social o de aquel que hace intervención psicosocial, va más allá de esclarecer esta red, parte importante de su intervención consistirá en ayudar a vislumbrarla a aquellos con los que trabaja y provocar la participación explicita en la red.

La participación de un individuo o de un colectivo en una red, necesita de un ejercicio de participación, negociación y dirección de los intereses personales y grupales en relación con los de otros colectivos y sociales en general. Negociar los conflictos sociales es por sí mismo aprendizaje que trasforma a quien decide comprenderlos e incidir en ellos.

La misma concepción del individuo se pone en juego al enfrentarse a estas reflexiones y formas de participación, es decir la construcción de una subjetividad personal y subjetividad social.

Derivado de lo anterior es que podemos afirmar que una visión puramente psicológica de los problemas o fenómenos sociales sería parcial y probablemente insuficiente, corre el riego de pecar de psicologista y desviar su atención a temas puramente personales, o grupales aislándolos de su contexto más amplio.

Como psicólogos sociales o como agentes que realizan intervención social, no podemos quedarnos con la falacia de que realizar técnicas grupales, talleres y militancia dará como resultado cambios en las personas o en la estructura. La persona y el grupo amplía sus posibilidades cuando mira la red, su estructura, funcionamiento, nodos… los que realizamos intervención social o gestión social debemos también aprender a mirar las redes a las que pertenecemos, comprenderlas e incidir en ellas, abrirnos a otras miradas y disciplinas a nuevas explicaciones y abordajes. Salir de la seguridad de la propia disciplina y llevar a la práctica la tan llevada y traída transdiciplina.

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Intervención psicosocial. (Parte 1) ¿Por qué el cambio no está en uno mismo?

Por: Mtro. Rodrigo Rguez.

A grandes rasgos para todos parece estar claro que psicología social, se sitúa precisamente en el límite de lo personal y la estructura social en la que interactúa la persona. Teóricamente se han desarrollado conceptos y propuestas analíticas, que sin embargo, en el terreno de la intervención, en repetidas ocasiones no logra quedar totalmente explicado.

Podemos decir que la intervención psicosocial busca el cambio de lo que se considera problemático o con miras a mejorarse, pero al estar en entre el plano psicológico y social ¿Qué debemos esperar, el cambio social o el cambio personal?

En respuesta a esto y para dilucidar esta situación diremos que el cambio inmediato en el que busca incidir es el plano social y el resultado final lo esperamos en el cambio en la persona. Más específicamente, se busca afectar la estructura social, grupal u organizativa en la que se mantienen las condiciones para la aparición de un fenómeno social y sus resultantes problemas psicológicos.

Sin restar importancia a los aspectos y motivaciones personales, una intervención de este tipo está lejos de la premisa “El cambio está en uno mismo”, ya que de ser así se daría por hecho que la persona es, efectivamente, un “individuo”, es decir, un ser aislado del contexto en el que se favorece la aparición de cierta conducta, emoción, o cognición.

Intervención psicosocial

Imagen: Elaboración propia con base en la propuesta de Sabino Ayestarán

La piscología social en el plano de intervención comunitaria y de las organizaciones, apela a afectar la estructura de tal manera, que sea promotora de condiciones para la resolución de problemas propiamente psicológicos.

La labor del psicólogo social en este caso, es identificar como están correlacionados sistemas o estructuras sociales con personas concretas, y en todo caso, determinar cuál será el nivel en que incide con su intervención, los resultados esperados, las variables a considerar, su método de intervención, la técnica que utilizará para ello y los indicadores objetivos y/o subjetivos de este cambio.

Es decir, para hacer intervención psicosocial, no es suficiente con intervenir en un grupo, ni utilizar dinámicas y técnicas grupales, es imprescindible tener la comprensión amplia de aquellos fenómenos que se atienden.

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Desarrollo Comunitario, Ecotecnologías, Psicología Social

“Nos venimos de Capilla porque allá no había vida, y yo creo que aquí la vamos a dejar” El huerto urbano como una manera de reencontrarse con el origen, con la actividad que mantiene vivo.

 

Por: Mtro. Rodrigo Rguez.

IMG_3174La colonia Ladrillera es, como lo dice en su nombre, un lugar donde la principal actividad económica es la producción de ladrillo y algunas artesanías.

Está enclavada en la periferia de la Zona Metropolitana de Tonalá, “La Villa Alfarera”. A pesar de la destreza en la producción de artesanía y de ladrillo, sus habitantes no son quienes gozan de las ganancias económicas producto de su esfuerzo. Por lo general trabajan para un intermediario que vende la plusvalía de lo elaborado.

Esta zona tiene en su historia varios intentos de desalojo promovidos por inmobiliarias que ven en estos terrenos la forma de maximizar sus ganancias ampliando la plancha de concreto para construir viviendas a nuevas familias que lo demandan.

Aun con estos intentos de desalojo, ya va la tercera generación de la familia viviendo en la Ladrillera. Incluso uno de sus hijos nació justamente ahí, en el patio de la casa donde hoy tiene el huerto. Don Pancho es uno de los fundadores.

Cuando recuerda el lugar de su origen comenta cigarro en mano, que si bien se recuerda la tierra, no se olvida que migrar es una manera de no morirse de hambre.

La elaboración de ladrillo no es tarea nada fácil, “te friega mucho, es muy pesado, pero en allá lo quieren contratar a uno pa’ acarrear el estiércol a la labor en canastas pizcadoras. Todo pa’ que te paguen un peso o uno cincuenta el viaje”. Razones como esta llevan a Don Pancho a aprender nuevas formas de ganarse la vida, “”Nos venimos de Capilla porque allá no había vida, y yo creo que aquí la vamos a dejar”.

Don Pancho tiene un gusto por la producción de hortaliza, actividad que aprendió del padre y que comprendió que ayuda a completar la comida del día al día. Esta misma actividad y el amor por ella la ha trasmitido a los hijos y a los nietos.

Ellos mantienen en conjunto lo que visto desde el asfalto parece imposible, un huerto metido en la ciudad que todavía tiene la posibilidad de completar la necesidad diaria de alimentos.

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Bitacora del huerto urbano, Desarrollo Comunitario, Ecotecnologías

22 diciembre 2014. Trasplante brocoli

Foto: Rodrigo Rguez

Brócoli, listo para el trasplante.

Guadalajara tiene un clima templado subhúmedo con lluvias en verano, por lo que en el invierno se puede aprovechar para la siembra de brócoli (Brassica oleracea var. botrytis), el periodo de siembra va noviembre a diciembre según datos publicados por FAO (FAO, 2006) .

En este caso utilizamos las camas de cultivo preparadas con la composta simple realizada en casa con restos del jardín y de la cocina, cabe mencionar que a esta composta se han incorporado algunas lombrices rojas californianas (Eisenia foetida), que se han dejado libremente en las camas que se han ido preparando.

Hemos sembrado 25 brócolis distribuidos en dos camas de cultivo, la primera con una dimensión de 1 mt. por 90 cms., en la cual se se trasplantaron 9 plántulas; en la segunda cama que tiene dimensiones de 1.20 mts. por 1.60 mts. se colocaron 16 plántulas. La distancia entre plántulas es de aproximadamente 35 cm.

El día de siembra tuvimos una sensación térmica que fue de los 9°c la menor a 24 °c la mayor.  con una humedad del 78%.

Se espera cosechar aproximadamente en 90 días.

 

 

Fuentes:

FAO. (2006). Calendario de cultivos. América Latina y el Caribe (Vol. 186). Roma: FAO.

 

 

 

 

 

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Bitacora del huerto urbano, Desarrollo Comunitario, Ecotecnologías

22 diciembre 2014. Preparado de camas para siembra de invierno

Foto: Rodrigo Rguez

Composta que nutrirá las camas de cultivo de invierno

Actividad. Preparado de camas. Con la composta que ya se encuentra en condiciones de ser incorporada a la tierra, se preparan las camas de cultivo que recibirán la siembra de invierno. En este caso se llenan las camas de cultivo que se hicieron con alambre y madera en desuso.

Foto: Rodrigo Rguez

Camas de cultivo de invierno preparadas

Foto: Rodrigo Rguez

Regado de las camas de cultivo para dar humedad necesaria para el trasnplante

 

2014-12-22 11.08.30

Camas de cultivo preparadas para recibir transplante. Los ladrillos que se observan en la orilla, son tambie desecho rescatado y utilizado para guardar suelo fertil.

 

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22 diciembre 2014. Composta.

Fotgrafias Rodrigo Rguez

Residuos de cocina y jardin van a dar al compostero.

Foto: Rodrigo Rguez

La composta que ya está lista para nutrir la tierra, se separa.

Actividad 1. Aireación del compostero.  Para facilitar que los microorganismos conviertan en composta los residuos del pasto y de la cocina. Se voltea la composta con ayuda de un azadón y una pala. Esta actividad se aprovecha para sacar la composta que ya está lista para nutrir camas de cultivo y se vierte nuevos residuos de cocina y jardín para generar nueva composta.

 

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Desarrollo Comunitario, Psicología, Psicología Social

¡Hay muchos niños en las reuniones!

Por: Mtro. Rodrigo Rodríguez

El liderazgo es una posición tan deseada como en su momento puede ser desgastante y evitada. Para muchos una posición de poder en la que se puede tomar decisiones importantes y que de las cuales depende el desarrollo para llevar a buen término la satisfacción de demandas colectivas puede ser un papel deseado, la figura del líder enviste de poder a quien la porta.

La exigencia social en repetidas ocasiones es comportarse como un líder, es decir una figura capaz de resolver problemas, de tomar decisiones acertadas, de dirigir un grupo o situación de convocar al mismo grupo y a otros relacionados y de mediar conflictos que sin duda se presentan en la vida en colectivo. Es decir que existe una visión muy valorada de aquel que se le llama líder.

Todos los grupos generan líderes o las condiciones para que de ellos se desprenda un liderazgo latente. Cuando el liderazgo corresponde a procesos participativos o comunitarios, la posición del líder puede ser un tanto diferente en la medida que se espera que este líder además, actué en primer lugar para el bienestar colectivo e incluso de manera no explicita se espera que los intereses particulares del líder queden relegados a un segundo término de importancia.

El líder en este caso suele ser una persona con una alta valoración moral por parte de las comunidades que ven en él las capacidades necesarias para llevar el timón y representación de los intereses colectivos.

Es importante mencionar, que el liderazgo, aún en el caso de considerarse una capacidad innata, debe complementarse con una serie de habilidades de cuya necesidad el mismo líder se percata durante el ejercicio de las funciones que desempeña.

Estas habilidades en múltiples ocasiones son adquiridas, pulidas y perfeccionadas más mediante la práctica, que por medio del estudio de las mismas.

Habilidades tales como presentar ideas y defenderlas en público, son desarrolladas a base de estar frente a un auditorio en repetidas ocasiones y en muchas de estas ocasiones frente a detractores que buscan echar abajo sus argumentos.

Al conocer las historias individuales y las trayectorias sociales de estas personas, es común percatarse de que experimentaron la necesidad de ejercer liderazgo durante la adolescencia o durante la niñez, además en varias de las ocasiones estuvieron presentes en reuniones de los padres o de figuras de autoridad en donde por aprendizaje vicario conocieron la manera en que el liderazgo debe ejercerse.

Durante las reuniones comunitarias en las que suelen debatirse ideas y tomar decisiones colectivas es común encontrar a los hijos de quienes participan de estas reuniones. Un buen conductor de grupos y un líder con suficiente experiencia reconoce entonces que más allá de apartar a los menores de estas actividades deben integrarse o prestar las facilidades para que permanezcan y puedan tener sus primeras experiencias con la organización comunitaria. Sin duda entre los menores presentes se encontrarán los líderes comunitarios que tomaran riendas de la representación de intereses comunes.

Mtro. Rodrigo Rodríguez

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La agricultura urbana como forma de generar comunidad

Pequeña producción en casa

Pequeña producción en casa

La comunidad es un término que ha estado en debate por mucho tiempo, según el grado de implicación en el tema de la ciencia o disciplina que lo estudie, así según el ojo del observador la comunidad cobra interés en sus postulados, sin embargo todos estamos inmersos en alguna comunidad con un grado distinto de implicación.

Tradicionalmente la comunidad ha hecho referencia a un espacio geográfico, con una visión territorial en que se entiende que “nacer en la misma tierra” da por hecho una alianza originaria con ésta y con quienes en ella nacieron. Esta visión tiene un sentido más tradicional y hace voltear a las comunidades originarias como aquellas vinculadas al territorio o en su caso a las comunidades campesinas, de nuevo, en su sentido más tradicional.

Pero las comunidades campesinas mantienen un constante flujo de personas debido a migración, a la búsqueda de oportunidades laborales, escolares y al desplazamiento forzado ligado a la violencia o por megaproyectos de desarrollo, como por ejemplo la construcción de presas.

La comunidad ligada sólo al lugar donde se nace no genera necesariamente relaciones de seguridad, ni logran dar cohesión a sus integrantes, el ejemplo claro es la vida urbana.

Las ciudades siguen creciendo y observamos cómo es que las localidades cercanas a ellas son integradas “a la fuerza” por la expansión territorial de las ciudades. Las ciudades entonces se integran en una reunión de municipios metropolitanos en los que se conjugan diversos actores, fuerzas sociales y políticas, geografías, modos de producción, etc.

La otra visión con la que se ha estudiado a la comunidad es en su sentido relacional, es decir basada en las relaciones interpersonales y en el sentido de pertenencia resultante independientemente de la distancia geográfica entre sus miembros.   Es decir que se puede generar comunidad sin la necesidad de un encuentro cara a cara, ni compartir un espacio común.

Las comunidades religiosas, las asociaciones profesionales y en general aquellas que buscan dotar de identidad a un grupo han apostado en todo momento por esta forma de generar comunidad. El trabajo en redes permite por lo tanto salir de nivel localista de la comunidad a un nivel identitario que apuesta más al compromiso en el grupo ya que este representa posibilidades de cubrir necesidades y valora los aportes de quienes pertenecen a él.

En este sentido pobladores y organizaciones de campo y ciudad y distintitos espacios geográficos pueden generar comunidad sin que necesariamente mantengan interacción física continua.

La agricultura urbana combina algunos elementos: la posibilidad de abastecerse de los propios alimentos, la posibilidad aportar el desarrollo identitario del grupo, el hecho de poder hacer aportes específicos (como la propia cosecha o la cosecha en grupo) y la certeza de que cada aporte por minino que se parezca, abona a la construcción y fortalecimiento de una esfera más grande.

Mtro. Rodrigo Rodríguez

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Desarrollo Comunitario, Psicología, Psicología Social

Estrategias online para la difusión de las actividades de una ONG.

Por: Mtro. Rodrigo Rguez

Las siguientes recomendaciones constituyen un punto de partida necesario para dar a conocer una ONG considerando que por definición tendrá un segmento muy específico, un número de integrantes posiblemente reducido y una capacidad económica limitada. Una ONG debe encontrar en las TIC’s una posibilidad de crecimiento antes que un problema que antes no se tenía y que después se tenga que resolver. Trato de resumirla en 10 puntos.

  1. Clarificar en conjunto con la ONG las razones que le llevan a pensar en una estrategia de comunicación, los objetivos que
    social-media

    Texto tomada de internet con fines ilustrativos

    se desean conseguir.

  2. Conocer los objetivos. Misión, Visión de la organización, es decir, saber si tienen en la ONG una mirada completa de dónde están y a dónde quieren llegar. Esto ayudará a elegir las estrategias posibles, los intentos que han realizado para darse a conocer y los alcances que han tenido. Es importante llevar a un punto realista las expectativas, que seguramente serán grandes.
  3. Conocer cuáles son las ONG’s que comparten objetivos similares, con cuales de ellas se puede realizar una alianza de comunicación, cuales son valoradas positivamente y las razones por las que esto sucede. Es necesario además saber cuáles son los puntos que hacen que la organización sea valorada positivamente y en todo caso conocer los “stakeholders” para de esta manera, identificar una adecuada estrategia ganar- ganar que perfile tanto la comunicación on line como Off line.
  4. Conocer la infraestructura y el equipo humano. Toda estrategia será sin duda determinada por la capacidad para operarla. Es necesario conocer la comunicación tanto al interior como al exterior de la organización, los usos que se dará al flujo de información y las posibilidades que dará el equipo y el software actual. Conocer esto no es una limitante aun siendo reducida la capacidad de la infraestructura, este análisis ayudará a dirigir las estrategias de mediano y largo plazo. En cuanto al equipo humano es necesario saber si existe el nivel de capacitación necesario para el uso de herramientas TIC’s para operar la estrategia, si existe la posibilidad económica para pagar a un community manager o el recurso económico será suficiente solo para pagar la estrategia de Social Media Marketing (SMM) y la capacitación a un miembro de la ONG que la opere. Esta capacidad de operación ayudará a determinar en plataformas, foros, redes en que deberá estar presente la ONG. ¡De nuevo recuerda que estás no son razones para desalentarse, son áreas de oportunidad para una estrategia de largo aliento!
  5. Crea una cuenta única para el manejo de la estrategia de SMM. Es un error común que estas se manejen desde la cuenta individual de un miembro de la organización o del fundador de la misma, recuerda que las estructuras cambian, de tal manera que difícilmente el administrador querrá ceder su cuenta personal para uso público. Una visión de largo plazo es imprescindible, desde el primer paso debes tener siempre claro que al final del día se trata de atraer la atención a la ONG y esta atención será creciente.
  6. Mi recomendación es que veas seriamente la posibilidad de trabajar en tres plataformas:
    1. Wiki, que ayudará a dar referencias precisas de los temas, definiciones y conceptos con los que trabaja la ONG y la cual quieres posicionar, sobre todo si el tema es especializado. La información ahí vertida debe ser lo más clara y fidedigna posible, eso dará credibilidad a la ONG.
    2. Blog. Antes de iniciar un blog clarifica el sentido que tendrá, a quien está dirigido (comunicación interna, comunicación externa, dialogo entre usuarios compartir novedades, afianzar temas de trabajo), la capacidad para actualizarlo constantemente y las habilidades de comunicación y técnicas para dotar de la imagen profesional que requiera la ONG. Visualiza las ventajas que te da tanto google, wordpress o las distintas opciones para crear blogs. Piensa que todo blog debe ser actualizado al menos una vez al mes para mantener la atención de sus lectores.
    3. Redes sociales. Por supuesto que las más populares son Facebook, twitter, google +, YouTube, Instagram, pero no son las únicas. Es muy complicado mantener en optimas posibilidades de comunicación todas las redes existentes, por lo cual elegir cuales son las correctas ayudará a una mejor gestión de las mismas.
  7. Una vez que elegiste las plataformas y redes toma un periodo de prueba para que quien las operará se pueda familiarizar con ellas, corroborar si la imagen va con la identidad de la ONG. Puedes realizar las pruebas sin necesidad de publicarlas, utiliza la opción de borrador y una vez que esté listo y aprobado hazlas públicas con solo algunos “cliks”. Es muy importante que todas tus redes formen un circuito que lleve a transitar a los usuarios a los sitios de interés que puedas proponer aportando en ellas ventajas particulares.
  8. Monitorea lo que pasa con tu estrategia. Todas las redes te dan la posibilidad de tener acceso a estadísticas, aprende a leerlas y considéralas para conocer mejor el sector que te recibe y en su caso redirigir la manera en que se comunica. Te recomiendo que pruebes google analytics y si no la conces experimenta con ella.
  9. Una vez que realizaste todo este camino haz una parada para observar lo que creaste y regresa punto por punto para validar si lo propuesto está acorde con los objetivos iniciales, la capacidad de equipo material y humano, “el espíritu” de la ONG y las posibilidades económicas. En cada parada identifica las posibilidades a corto, mediano y largo plazo.
  10. Recuerda que una estrategia de SMM no debe actuar desligada de toda la operación de la ONG, sino que debe acompañarla paso a paso mientras recoge los frutos de su actividad que ya de por si es lo más valioso.

¡Saludos solidarios!.

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